11 de septiembre de 2012

Sobre qué escribir


Otro día con la página en blanco.
He aquí el dilema: acerca de qué escribir.
Le he dicho a Úrsula que no me llame cuando estoy trabajando, que no se ande preocupando por mí, que lo más lejos que puedo estar de la casa es el balcón. Al jardín no llego —antes, sin embargo, pasaba allí varias horas dedicado a la contemplación—, tendría que bajar las escaleras y luego volver a subirlas. Es un trámite engorroso, agotador; prefiero pensar que lo hago y que algo sucede en el camino, alguna desgracia o fortuna de la que pueda hallar alguna energía literaria. ¿Energía literaria? ¡Qué tontería!, quiero decir una historia. Ya no soy el de antes, es fácil averiguarlo para el que me conoce. Quizá baste con leerme, quizá...  
Escribir o no escribir, me gustaría poder decidirlo; pero yo no funciono así, a mí las historias tienen que buscarme. Así es, me acostumbré mal. Años trabajando como negro literario iban a pasarme factura en algún momento. Y estas son las consecuencias: la dejadez, la flojera, la moderación, el poco ímpetu lingüístico, la falta de locuacidad y una ambición literaria venida a menos.
Sin embargo, escribo. A veces no sé qué escribir —como ahora, por ejemplo— y escribo de eso, precisamente. Escribo para no ahogarme con la almohada. Antes, al menos, podía cavilar en la muerte y mi impronta era el tormento de estar vivo, la voz gutural del sepulcro. Pero ahora ya ni morirme quiero, le he encontrado ciertas ventajas a la existencia sobre la inutilidad del óbito.
Antes no sabía muy bien qué traía entre las manos, si un puñal o una pluma. Ahora sé que era una pluma destartalada, herida, ensangrentada, por eso la confusión, por toda esa sangre, cualquiera se confunde. ¿Servirán mis disculpas si me disculpo? Yo no quería ser tan triste, no quería…
Y ahora escribir sigue siendo una necesidad, pero no más para sobrevivir sino en sí misma como una vocación perecedera. De cierto modo sigo escribiendo para trasladar mis culpas al papel, para ganarme enemigos, para que me lean, para que me quieran; pero la diferencia es que la vocación de escribidor se ha puesto por encima de mis sentimientos.
No soy un escritor, sólo soy alguien que escribe; y esto, por ahora, me basta. Puede acusárseme de conformista. A lo mejor lo soy, quien sabe. Pero ¿cómo podría darme aires de escritor si cada vez que regreso a Borges o a Ribeyro siento una excesiva lástima de mis inventivas?
Borges, por lo menos, es el señor feudal del cuento; Flaubert de la novela. De la poesía, pueden ser varios, hay buenos poetas franceses y americanos, pero prefiero a Vallejo. Ellos serían los patrones de conducta de todo escritor que se precie.
Úrsula no me entiende cuando le cuento estas cosas. Halaga demasiado mis historias y eso me hace daño. Ella cree que soy —o seré— un gran escritor y que he superado a muchos escribidores de mi tiempo con lo escrito hasta ahora. No consigue ser objetiva conmigo; a lo mejor si leyera más a Proust, Hemingway o a don Mario en vez de Cohelo o Brown, me entendería…
¡Sí! ¡Eso voy a hacer!... ¡Es una idea fabulosa y aplicable!... Siempre que Úrsula llega del trabajo se compadece de mí al verme tan afanoso machucando estas teclas del demonio y me lleva una tranquilizadora taza de café al escritorio. Hoy, cuando aparezca por aquí, voy a pedirle que se siente en mis piernas y le leeré a Balzac: las historias de amores sórdidos, extraviados en los senderos macabros del arte, envilecidos por lo incomparables que son con la escritura, y la que tendrá que tomarse el café será mi pobre y querida Úrsula, escandalizada.

17 comentarios:

  1. yo tambiene creo que eres un gran escritor!!!! me atraspas al leer.. eso no lo logra cualquiera

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  2. extrañaba leeerte
    q bueno q estes d nuevo por aqui
    se t quiere...

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  3. hola pasaba por aqui y me he quedado leyendo todo lo que has escrito. eres bueno.

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  4. joder! qué bien que escribes, hombre!

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  5. hola tony, me gusta mucho tu blog.
    te mande un inbox al fb.

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  6. escribis del dilema cheeee

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  7. Lindo, me gusta mucho lo que leo. Opino que escribes bien pero que la falta de experiencias están yendo en tu contra. He leído tu blog y te he visto evolucionar mucho.
    Estoy segura que serás un excelente escritor.
    ;)

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  8. me gusta como escribis... no dejes de hacerlo.

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  9. Esa tal Úrsula siempre te acompaña en las buenas y en las malas. Cuando te leo veo a un escritor que intenta dar chapoteos de ahogado pero que es genial y profundo y no se atreve a reconocerse.

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  10. joder, tío! me he enganchado a tu blog!

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  11. cheton! escribes muy bien... mis respetos... estoy contenta de ser tu amiga.
    bs.

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